Viajes de espiritualidad

Barbich gozó de una posición económica que le permitió hacer muchos viajes. Puede decirse, sin embargo, que todos ellos fueron en realidad uno solo, hecho en distintos momentos. Fue un viaje a la espiritualidad de otros pueblos y religiones para pensar y describir que significado tienen para cada una de ellas la vida, el mundo, el alma, los sufrimientos y, en definitiva, Dios.

Así, tras las huellas de todo lo que es religioso fue desde el Museo Británico de Londres hasta los templos de los coptos egipcios de Wadi El-Natrum y los monasterios de San Antonio y Pablo el Ermitaño, junto al mar Rojo.
Cifras, aromas, vivencias y fotos, entremezclados con notas lingüísticas y análisis se volcaron en casi una docena de pequeños libros; algunos publicados, otros en forma de cuadernos de viaje.
En ellos describió los diversos cultos y nombres que la humanidad dio a Dios, así como las diversas respuestas a las preguntas eternas: ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? Relato mitologías, el endiosamiento de las fuerzas naturales, de las virtudes y de los defectos de los hombres.
Tras las huellas de los profetas en Tierra Santa es un diario de viaje que relata su diciembre 1991 en Belén: Nieve, nieve y más nieve; todo es blanco en la Ciudad Santa. Dios me concedió la doble gracia de celebrar la misa de Nochebuena en Belén y la de contarla.

Las huellas de lo divino lo llevaron a Schoenstatt, en Alemania, y a Dachau, el campo de concentración donde estuvo Kentenich, el padre fundador de la orden que hoy lleva el nombre de aquella localidad.
Recorrió la India en 1995, y dejo sus reflexiones sobre las castas, la migración de las almas, los shiks, los animistas y el hinduismo. Dos años después, en viaje por Japón y China, escribió sobre templos y pagodas.
En las misiones jesuíticas de la Argentina y Paraguay, que visitó en 1997, rindió homenaje a los mártires proclamados beatos: los sacerdotes Roque Gonzalez, Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo, caminando por el infaltable damero que Carlos V imaginó para toda ciudad de América.
Cuando estaba por terminar el siglo XX, se dirigió a África, desde donde reflexionó sobre el crimen y la distribución desigual de la riqueza.

Viajes de espiritualidad

Atención: Todo lo aquí citado está documentado. Es bueno y aplaudimos su reproducción citando como fuente: josejorgebarbich.com para honrar la memoria de este hombre buscador de Dios. Quien expone es María Antonia Barbich, su hermana.